Palamós es un excelente punto de partida para descubrir mucho más que la costa. A poca distancia en coche encontrarás algunos de los pueblos más bonitos del Baix Empordà, con núcleos medievales, calles de piedra, antiguas casas de pescadores, castillos y una tradición artesanal que forma parte de la identidad de esta zona de la Costa Brava.
Si vas a pasar varios días en Palamós, dedicar una mañana o una tarde a recorrer alguno de estos pueblos es una buena forma de conocer otra cara del Empordà y combinar los días de mar con patrimonio, cultura y pequeños núcleos que invitan a recorrerlos a pie.
Desde Pals y Peratallada hasta Begur o Calella de Palafrugell, te proponemos seis pueblos con encanto cerca de Palamós que merece la pena incluir en tu escapada.
Lugar Qué no te puedes perder
Pals Núcleo medieval y recinto gótico
Peratallada Calles de piedra y conjunto medieval
Begur Castillo y patrimonio indiano
Monells Plaça Major y núcleo medieval
Calella de Palafrugell Tradición marinera y Port Bo
La Bisbal d'Empordà Cerámica, artesanía y patrimonio
1. Pals, uno de los pueblos medievales más conocidos del Empordà
Pals es una de esas visitas que merece la pena hacer sin demasiados planes: llegar, empezar a caminar y dejarse llevar por sus calles.
Su núcleo antiguo conserva un marcado carácter medieval, con calles empedradas, arcos, casas de piedra y diferentes elementos históricos que convierten el paseo por la localidad en su principal atractivo.
Uno de sus elementos más reconocibles es la Torre de les Hores, antigua torre del castillo, que se alza sobre el conjunto histórico.
También merece la pena recorrer con calma el recinto gótico y acercarse a sus miradores para contemplar el paisaje del Empordà.
Ideal para: amantes de los pueblos medievales, el patrimonio y los paseos entre calles de piedra.
2. Peratallada, calles de piedra dentro de un antiguo núcleo fortificado
Si buscas pueblos medievales cerca de Palamós, Peratallada es otra de las visitas imprescindibles.
Su nombre está estrechamente relacionado con la piedra sobre la que se asienta y su conjunto histórico conserva numerosos elementos de su pasado medieval.
El antiguo núcleo fortificado y el castillo-palacio forman uno de los conjuntos medievales más interesantes de la zona. El castillo ya aparece documentado en el siglo XI y todavía hoy pueden apreciarse diferentes estructuras defensivas y elementos arquitectónicos de distintas épocas.
Pero una de las mejores maneras de descubrir Peratallada es simplemente recorrer sus callejuelas, atravesar sus arcos y detenerse en sus pequeñas plazas.
Es un pueblo especialmente agradable para combinar la visita cultural con una comida o una parada antes de continuar recorriendo el Baix Empordà.
Ideal para: una excursión de medio día y para quienes disfrutan perdiéndose por pequeños núcleos históricos.
3. Begur, un castillo con vistas y un importante legado indiano
Begur aporta algo diferente a esta ruta.
Su silueta está dominada por los restos del castillo de Begur, situado en la parte alta de la localidad y estrechamente ligado a su historia.
Pero otro de sus grandes atractivos se encuentra en sus calles: el patrimonio indiano.
Durante el siglo XIX, más de 500 habitantes de Begur cruzaron el Atlántico en busca de fortuna en América. El regreso de algunos de ellos dejó una importante huella arquitectónica y cultural que todavía puede descubrirse recorriendo las casas indianas de la localidad.
Por eso, pasear por Begur permite descubrir una combinación muy particular de historia medieval y arquitectura vinculada a los indianos.
Ideal para: quienes buscan patrimonio, historia y una visita diferente a los pueblos puramente medievales.
4. Monells, un pequeño núcleo medieval para recorrer sin prisas
Más pequeño que otros lugares de esta lista, Monells es perfecto para quienes buscan uno de esos pueblos que se descubren simplemente caminando.
Su núcleo medieval conserva calles estrechas de piedra, arcos y plazas que mantienen buena parte del carácter histórico de la localidad.
Uno de sus espacios más reconocibles es la Plaça Jaume I, conocida habitualmente como la Plaça Major, rodeada de edificios porticados.
Aquí no necesitas una larga lista de monumentos que visitar. Parte de su atractivo consiste precisamente en recorrer el núcleo, observar sus detalles y disfrutar del ambiente de un pequeño pueblo del interior del Baix Empordà.
Ideal para: una parada tranquila dentro de una ruta por varios pueblos del Empordà.
5. Calella de Palafrugell, esencia marinera junto al Mediterráneo
Después de varios pueblos de interior, Calella de Palafrugell permite volver al Mediterráneo sin renunciar al carácter tradicional.
Este antiguo pueblo de pescadores está formado por diferentes pequeñas calas y conserva calles estrechas, tejados inclinados de teja y antiguas viviendas marineras. Turismo de Palafrugell lo señala precisamente como uno de los lugares de la Costa Brava que ha mantenido el encanto de los pueblos costeros anteriores a la llegada del turismo de masas.
Uno de sus lugares más reconocibles es Port Bo, con sus características arcadas frente al mar.
Aquí el plan puede ser tan sencillo como recorrer el paseo, descubrir sus pequeñas calles y sentarse un rato frente al Mediterráneo.
Además, Calella de Palafrugell cuenta con los distintivos Poble amb Encant y Barris i Viles Marineres de la Agència Catalana de Turisme.
Ideal para: combinar un paseo por un pueblo marinero con el Mediterráneo.
6. La Bisbal d'Empordà, la capital de la cerámica
Terminamos con una propuesta completamente diferente.
La Bisbal d'Empordà está profundamente vinculada a la cerámica, una actividad que ha marcado su historia, su economía y hasta su paisaje urbano.
Actualmente es uno de los principales centros cerámicos de Cataluña y sus antiguas chimeneas industriales y comercios especializados recuerdan la importancia que esta actividad ha tenido durante siglos. La primera referencia documentada al oficio de alfarero en La Bisbal se remonta a 1502.
Una de las visitas más interesantes es el Terracotta Museu, ubicado en una antigua fábrica de cerámica y con una colección de más de 10.000 piezas, además de antiguos hornos, chimeneas y elementos relacionados con el proceso de producción.
También puedes aprovechar la visita para descubrir sus comercios y talleres de cerámica y pasear por su núcleo antiguo.
Ideal para: quienes buscan artesanía, cultura y una excursión diferente a las propuestas de costa.
¿Qué pueblos visitar cerca de Palamós según el tipo de escapada?
Si no tienes tiempo para conocerlos todos, puedes escoger según lo que más te apetezca descubrir.
Si buscas... Nuestra propuesta
Un pueblo medieval imprescindible Pals
Calles y arquitectura medieval Peratallada
Historia y patrimonio indiano Begur
Un pequeño núcleo tranquilo Monells
Ambiente marinero Calella de Palafrugell
Artesanía y cerámica La Bisbal d'Empordà
Y si dispones de varios días, puedes combinar algunos de ellos en una misma salida teniendo en cuenta las distancias y el tiempo que quieras dedicar a cada visita.
Una ruta diferente para cada día de tu estancia
Una de las ventajas de alojarte en Palamós es poder combinar diferentes caras del Baix Empordà durante una misma escapada.
Puedes dedicar un día al Mediterráneo y descubrir las playas y calas de Palamós, otro recorrer parte del Camí de Ronda y reservar otra jornada para conocer los pueblos del interior.
De esta manera, una estancia de varios días no tiene por qué girar únicamente alrededor de la playa: patrimonio medieval, cultura marinera, artesanía, gastronomía y paisajes del Empordà quedan a tu alcance.
Casa Vincke, un punto de partida para recorrer el Baix Empordà
Alojarte en Palamós te permite utilizar la localidad como punto de partida para descubrir diferentes rincones del Baix Empordà y regresar cada día al mismo alojamiento después de tus excursiones.
Casa Vincke se encuentra en una casa señorial del siglo XIX que conserva parte de su carácter original. Sus nueve habitaciones se distribuyen entre las dos plantas de la casa y combinan elementos históricos, como los pavimentos hidráulicos y los techos artesonados, con espacios actuales y acogedores.
Desde Palamós puedes dedicar el día a descubrir Pals, Peratallada, Begur, Monells o La Bisbal d'Empordà y regresar después para seguir disfrutando de la localidad, acercarte al mar o descubrir su oferta gastronómica.
Así, Casa Vincke se convierte en una base para combinar costa, patrimonio y pueblos del Empordà durante una misma estancia, sin necesidad de cambiar de alojamiento cada día.
Preguntas frecuentes sobre los pueblos cerca de Palamós
¿Qué pueblos merece la pena visitar cerca de Palamós?
Pals, Peratallada, Begur, Monells, Calella de Palafrugell y La Bisbal d'Empordà son seis opciones muy diferentes entre sí que permiten descubrir patrimonio medieval, tradición marinera, arquitectura indiana y artesanía.
¿Cuáles son los pueblos medievales más bonitos cerca de Palamós?
Pals y Peratallada son dos de las opciones más destacadas si buscas conjuntos históricos de carácter medieval. Monells también conserva un pequeño núcleo histórico especialmente atractivo.
¿Qué pueblos se pueden combinar en una excursión?
Pals y Peratallada pueden funcionar muy bien dentro de una misma salida por su ubicación y por compartir un fuerte carácter medieval. Otra posibilidad es combinar varios pueblos del interior en función del tiempo disponible.
¿Qué visitar cerca de Palamós además de playas?
Además de recorrer pueblos como Pals, Peratallada o Begur, el Baix Empordà ofrece patrimonio histórico, rutas a pie, tradición cerámica y pequeños núcleos rurales y marineros que permiten complementar una estancia en la costa.
¿Merece la pena visitar La Bisbal d'Empordà?
Sí, especialmente si buscas algo diferente a playas y pueblos medievales. La cerámica es uno de los grandes elementos identitarios de La Bisbal y la localidad cuenta con comercios especializados, patrimonio relacionado con esta tradición y el Terracotta Museu.
Descubre el Baix Empordà más allá de la costa
Palamós puede ser el comienzo de una escapada mucho más amplia por el Baix Empordà.
Pueblos medievales como Pals y Peratallada, el legado indiano de Begur, las calles de Monells, la tradición marinera de Calella de Palafrugell o la cerámica de La Bisbal muestran seis caras muy diferentes de un mismo territorio.
Desde Casa Vincke, puedes organizar cada día a tu ritmo, combinar costa e interior y regresar a Palamós después de cada excursión para seguir disfrutando de tu estancia junto al Mediterráneo.